LIJD: Preguntas y respuestas

  • Antes de nada, ¿qué es esto de la LIJD?

La literatura infantil y juvenil digital (LIJD) es aquella forma de literatura destinada a la infancia y la juventud que necesita y aprovecha las propiedades del medio informático tanto durante el proceso de creación como durante el proceso de lectura. Esta definición, por lo tanto, deja afuera la llamada literatura digitalizada, que es aquella que puede coexistir en papel y en pantalla (como ocurre con los textos de los ebooks) sin que esto signifique una pérdida esencial. En la LIJD, en cambio, ese posible trasvase de los medios digitales hacia papel supondría la pérdida de alguna de las características esenciales de la obra, como el uso del sonido, la interactividad, etc.

  • Entonces, ¿cuáles son exactamente las características que diferencian a la LIJD del resto de formas literarias?

Aunque no resulta sencillo hacer un listado de propiedades que definan toda una forma de cultura, podemos decir que hay una serie de características recurrentes y naturales a los entornos digitales que nos permiten entender las principales diferencias que existen entre la LIJD y el resto de formas literarias.

  1. En primer lugar, se trata de obras multimedia o multimodales, que se expresan usando lenguajes que van más allá del texto y la imagen de la literatura impresa e incluyen el sonido, la música, la animación o la interactividad.
  2. Son, también, obras que tienden a ser no lineales a diferencia de gran parte de la literatura impresa, cuyo discurso suele iniciarse en un punto A y acabar en un punto Z y requiere ser leída siguiendo esa dirección (pensemos en una novela cualquiera como ejemplo). Gracias a las virtudes del entorno informático, la LIJD se estructura de maneras más diversas y no necesariamente unidireccionales. Y las obras pueden, entre otras posibilidades, permitirnos elegir sucesivamente el camino del protagonista o presentarnos un mundo abierto para que lo exploremos con libertad en vez de contarnos una historia ordenada en un espacio y un tiempo concretos.
  3. Por último, la LIJD suele asociarse con la llamada interactividad y es que la participación activa del lector dentro de las obras es otra de sus características más representativas. No todas las obras que conforman la LIJD, no obstante, exigen esa interactividad entre el lector y el texto, pero sí que es cierto que este rasgo constituye una de las propiedades más relevantes de la LIJ, que la diferencia considerablemente de su contraparte impresa.

En el siguiente vídeo de Lucas Ramada Prieto realizado para el Cerlalc-Unesco encontraréis, a partir de algunos ejemplos, una reflexión sobre qué es la LIJ digital y sus características principales.

 

  • Pero… ¿las obras multimedia interactivas no son videojuegos?

Pues… sí y no. Es cierto que la literatura digital y el mundo del videojuego comparten gran parte de su naturaleza expresiva (como la multimodalidad o el rol activo del “lectojugador”), pero en el caso de la LIJD hay una intencionalidad evidente y palpable de atenerse a las maneras en que, tradicionalmente, se ha expresado y comunicado el texto literario. Nos referimos a una especie de preeminencia del lenguaje escrito u oral sobre el resto de formas de expresión, aunque, como ocurre en el caso del álbum ilustrado sin palabras, podemos encontrar también LIJD “muda” en la que, sin usar texto de ningún tipo, el trasfondo narrativo o poético tiene claras reminiscencias que lo vinculan más a la literatura tal como la hemos entendido hasta ahora que a cualquier otra realidad cultural.

Incluso aceptando este “pacto de mínimos”, la verdad es que, en más de una ocasión, esta división entre géneros supone simplemente una mera convención, que resulta ajena a la propia naturaleza de los textos y se acerca más a los lugares donde circulan o al origen de los creadores encargados de su diseño. Es por eso que en lugar de LIJD a veces se opta por hablar de ficción digital, etiqueta que no solo engloba toda la creación literaria para la infancia realizada en entornos tecnológicos sino también aquellos videojuegos que pueden ser considerados relevantes para la formación lectora de niños y adolescentes.

Esta comprensión de los videojuegos como una forma de ficción más dentro del ecosistema cultural de la infancia y la juventud actuales, lejos de ser un problema, nos permite aprovechar toda una serie de obras de enorme valor artístico para la mediación cultural.

  • ¿Dónde se lee la LIJD?

Como hemos dicho, la LIJD necesita un entorno digital para ser leída. Los aparatos en los que encontramos más obras disponibles son, por un lado, los dispositivos móviles como teléfonos inteligentes y tabletas digitales y, por otro, los ordenadores. Sin embargo, se puede dar el caso de encontrar también textos interesantes en espacios museísticos o videoconsolas, e incluso hay textos que aprovechan todo tipo de artilugios, como los smartwatches asociados a los smartphones.

  • ¿Y dónde se consiguen estas obras?

Como el principal contenedor literario de la LIJD son los dispositivos móviles, una gran parte de las obras se consigue a través de las tiendas virtuales de apps, cuya disponibilidad varía en función del sistema operativo de cada teléfono o tableta. Así, si estamos ante un dispositivo que utiliza Android, lo más normal es comprar las obras a través de la Google Play Store; y si el dispositivo es de Apple, habrá que hacerlo a través de la AppStore de la misma marca.

En caso de utilizar un ordenador, podremos acceder a las obras principalmente con nuestros navegadores de Internet, puesto que la inmensa mayoría de textos se encuentran alojados en la red para ser leídos allí mismo o para ser descargados a nuestra computadora.

Si ampliamos el espectro y queremos tener en cuenta todo el terreno de la ficción digital, las posibilidades se multiplican: tendríamos que abrir el panorama a espacios de compraventa y distribución de videojuegos como Steam, Itch.io, etc. o las tiendas virtuales de las diferentes videoconsolas.

  • Pero… ¡hay muchas aplicaciones en esas tiendas, y en la red no encuentro nada!¿Qué hago?

En efecto, actualmente el circuito de ficción digital infantil y juvenil es extremadamente caótico y resulta complejo navegarlo sin sentirse abrumado. Algunas de las tiendas virtuales, como la AppStore, tienen su propia sección de recomendaciones, pero no deja de ser problemático que una gran corporación como Apple sea quien decida, unilateralmente y sin transparencia de criterios de selección, qué obras de la LIJD merecen ser visitadas.

Sin embargo, en la red existen algunos lugares de recomendación y selección que pueden ayudarte a moverte en toda esta maraña de información. Hemos agrupado algunos de estos espacios (como los recomendados de LIJD de Gretel.cat) en la sección de enlaces, así que te animamos a explorarla y a probar por ti misma si estás de acuerdo con sus selecciones.